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El ausentismo no impidió grandes hazañas deportivas; no pudo volver Paavo Nurmi, pero surgió Babe Didrikson. México ganó sus primeras medallas
Los Juegos Olímpicos volvieron a los Estados Unidos luego de no salir del viejo continente durante 28 años, sin embargo, el impresionante viaje hasta la lejana costa oeste y el hecho de que la ‘Gran Depresión Económica’ seguía azotando al país anfitrión y al mundo, provocó que se redujera el número de países participantes de 46 a 37 y de atletas de 3014 a 1328. El torneo de futbol tuvo que cancelarse por la falta de equipos.
El COI tuvo que brindar ayuda económica para los deportistas al proveer alimento y transportación. Esta situación, provocó una controversia porque al legendario Paavo Nurmi, nueve veces medallista de oro, se le prohibió participar en sus cuartos juegos debido a que al recibir ayuda en efectivo para su viaje, hubiese dejado de tener el status de deportista amateur, lo cual era totalmente vetado por el COI. El finlandés reclamó que había realizado muchos gastos para viajar a una competencia a Alemania, pero el organismo de todos modos le impidió poder elevar su impresionante total de preseas doradas a 12.
El aporte de los juegos en California fue la edificación de la primera villa olímpica para albergar a los atletas, en la que fueron hospedados los varones mientras que las damas fueron alojadas en un hotel de lujo. Además se utilizó por primera vez el photo finish y el cronometraje automático en los eventos de pista del atletismo. Igualmente, se implementó el podio de tres niveles para las ceremonias de premiación y el izamiento de la bandera nacional del ganador de cada prueba.
A su vez, por primera vez en el siglo XX, las competencias se realizaron en menos de 79 días al concentrarse en un calendario de 16 días, del 30 de julio al 14 de agosto. Desde entonces, los Juegos Olímpicos se han desarrollado en periodos entre 15 y 18 jornadas.
Al margen del gran ausentismo, el nivel competitivo se elevó al superarse o empatarse 18 records mundiales, además de que la asistencia a los eventos deportivos también resultó un acontecimiento, llegando a reunirse hasta 100 mil personas para la ceremonia de inauguración.
Para México se marcó un hito al conquistar sus primeras preseas olímpicas con las platas conseguidas por Francisco Cabañas en boxeo y por Gustavo Huett en tiro, además de que asistieron las primeras mujeres mexicanas: María Uribe Jasso, atleta especializada en lanzamiento de jabalina, y Eugenia Escudero, de esgrima, quien fue la abanderada nacional.
En el escenario internacional, estos fueron los juegos de la estadounidense Mildred ‘Babe’ Didrikson, de 18 años, quien calificó a los cinco eventos femeniles del atletismo aunque sólo se le permitió participar en tres y lo hizo maravillosamente al ganar oro en 80 metros con vallas y lanzamiento de jabalina, mientras que se le relegó a la plata en el salto de altura, pese a haber logrado un récord mundial, porque se consideró que su estilo no era legal. Ello no restaría un ápice de gloria a la ‘Babe’, quien se convertiría en una golfista profesional extraordinaria y sería considerada la ‘Más grande atleta de la primera mitad del siglo XX’.
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