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Los juegos de la primera mujer perfecta: Nadia Comaneci, reina de la gimnasia y de los Juegos Olímpicos
Los errores en los planes y las huelgas provocaron que los costos de construcción del Estadio Olímpico se dispararan y los juegos en el territorio canadiense arrancaran cuando todavía había grúas trabajando y las instalaciones estaban sin terminar.
Un total de 24 de las 116 delegaciones inscritas boicotearon los juegos. Ello incluyó a 22 naciones africanas, que se retiraron por la participación de Nueva Zelanda, cuyo equipo de rugby había jugado en Sudáfrica, país marginado de los olímpicos por su política de segregación racial.
La soviética Olga Korbut vio terminado su dominio en la gimnasia con la aparición de una jovencita rumana de 14 años de edad: Nadia Comaneci, quien maravilló al mundo al registrar siete calificaciones perfectas de 10.0 puntos para acumular tres medallas de oro, una de plata y una de bronce y convertirse en la reina no sólo de su deporte sino de todos los juegos.
Sobre la pista de tartán, el finlandés Lasse Viren escribió otro hito al ser el primer en defender exitosamente sus títulos de 5000 y 10000 metros, mientras que el cubano Alberto Juantorena lograba otro doblete inédito al triunfar en los 400 y 800 metros.
Estados Unidos y Alemania Democrática batallaron por la supremacía en la natación y sólo dos oros no fueron ganados por ellos, uno de los cuales fue ganado por el británico David Wilkie, quien impuso un récord mundial en los 200 metros estilo pecho.
México volvió a lo más alto del podio con el inolvidable triunfo del marchista regiomontano Daniel Bautista en los 20 kilómetros de caminata, que resultó la primera medalla de oro para nuestro país en pruebas de atletismo.
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